¡NO “NO CRUCES EL PUENTE”
Criatura mía
vuelve los pasos
alucinación o monstruo de nubes
¡regresa, regresa…pronto!
Y clávate en el corazón de las fantasías
En el sonido inocente de las
hadas
De los nebulosos y cromados ensueños
Que flotan, musitan
dichosos
Entre los campos vírgenes del delirio.
OH inefable armonía, música de tigres
música de feroces relámpagos
Intermitencias de oro iguales a carabelas
Que
zarpan
Hacia la mar de los esplendidos absurdos
¡aléjate, huye muy lejos!
Entierra ferozmente
Bajo cándidas visiones
Las noches y los cantos luctuosos
Tu cabeza cremándose
de
maravillas
En los férvidos meollos de la locura…
¡Huye, huye!, aférrate con dureza al vuelo
De las aves
migratorias
Y dibuja desde allí, insomne,
Las hermosas lontananzas que se riegan
Como silbidos
augustos
Sobre el tranquilo lienzo
Donde te guardas a fondo
y
pensativa.
¡”NO CRUCES EL PUENTE”!
¡pronto, amor mío regresa
Corre!, corre muy lejos,
Lejos del tacto de los mortales
De los bípedos caníbales
Que perversos extienden sus egos
Sus brazos,
Las grotescas sugerencias del mundo
Letales y seductoras
¡no los tomes!, no tomes sus brazos
Hallaras tu preciosa sangre
Habitando en la gruta de los vampiros,
Lánguida de placer te echaras
A las danzas lujuriosas de los buitres
Y lanzaras a borbotones altivas carcajadas
Y sonaran las trompetas de ejércitos
Solemnes
Anunciando con júbilo tu bienvenida
Al encuentro grato con el fuego de los vicios
Mientras vagan tus parpados ya marchitos
Sobre la filosa espalda del terror.
Amor mío, criatura, vuelve los pasos
Alucinación o monstruo de nubes
Eres fabula y suave nobleza
Como un árbol muerto dialogas del sosiego
con delicado juicio
¡”NO CRUCES EL PUENTE”!
Deja a la desnudes hundirse
En la ternura de tus flacas maneras
En el aroma dulce que pasean tus blancuras
Y quédate, oh cordial musa,
al otro
lado, remota,
lejos del pudor acre
donde fallecemos resplandecientes
Los malditos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario